Viviendas compartidas para mayores
A pesar del deseo de vivir en casa a medida que envejecemos, muchos adultos mayores no disponen de los medios económicos, el estado de salud o el apoyo social necesarios para quedarse solos en casa o alquilar una vivienda adecuada. La escasez de viviendas asequibles, el estrés causado por una mudanza, así como el hecho de tener que alejarse de amigos y familiares son factores que pueden aislar aún más a los adultos mayores.
Muchos adultos mayores se enfrentan a decisiones complejas (y a veces desgarradoras) en materia de vivienda.(1) Cuando pensamos en opciones de vivienda para adultos mayores, a menudo pensamos en sus propias casas, hogares de retiro, residencias de ancianos, hogares de ancianos u otros centros de atención a largo plazo. Pero lo que quizá no sepa es que existen otras opciones, como el “co-housing”.
El co-housing es una idea que surgió en Dinamarca en los años 60.(2) Se trata de una comunidad de casas particulares agrupadas en torno a un espacio compartido. El objetivo del co-housing es que un grupo de personas vivan juntas como una comunidad, sin por ello parecerse a una comuna. Cada casa tiene sus propias habitaciones privadas, cocina y baño. Los espacios compartidos suelen incluir un edificio común, que puede incluir una gran cocina y comedor, lavandería y zonas de recreo. Los espacios exteriores compartidos pueden incluir aparcamientos, entradas de vehículos, espacios abiertos y jardines. Cada individuo o familia tiene ingresos independientes y una vida privada, pero los miembros de un proyecto de covivienda planificarán y gestionarán las actividades comunitarias y los espacios compartidos en colaboración. Los proyectos de covivienda suelen ser multigeneracionales, pero a veces pueden dirigirse a personas mayores. Los proyectos de covivienda se basan en valores de compromiso, colaboración, interdependencia, apoyo mutuo e incluso “co-cuidado” (los miembros se cuidan entre sí).
Modelo danés de cohousing
Cuando uno se jubila y desea reducir el tamaño de su vivienda o simplemente cree que ha llegado el momento de mudarse a una comunidad de personas mayores, puede resultar difícil elegir entre una u otra.
La covivienda para mayores se define como “una comunidad intencional de viviendas privadas agrupadas en torno a un espacio compartido”. Los residentes viven en casas adosadas o condominios, pero la finalidad de una comunidad de este tipo es compartir recursos comunes como comedores, lavanderías, gimnasios y centros multimedia. Los residentes son los dueños y gestores de la comunidad, lo que les permite crear una comunidad que se adapte a sus necesidades.
Por otro lado, las comunidades de mayores son propiedad de una empresa. Esto significa que la atención in situ, las actividades organizadas y los eventos especiales se programan con mayor regularidad. Estas comunidades pueden ofrecer comidas precocinadas, servicio de limpieza e incluso transporte. Las comunidades de mayores suelen ofrecer una mentalidad más integradora, con servicios, prestaciones y aspectos comunitarios incorporados al alquiler mensual.
La vida comunitaria escandinava
FRIENDS — En la foto: (delante i-d) Matthew Perry como Chandler Bing, Courteney Cox como Monica Geller, Lisa Kudrow como Phoebe Buffay, Jennifer Aniston como Rachel Green (detrás i-d) Matt LeBlanc como Joey Tribbiani, David Schwimmer como Ross Geller — Foto de: Jon Ragel/NBCU Photo BankNbc/Jon Ragel/NBCU Photo Bank
En muchos sentidos, “Friends” era más que una comedia de situación: era una aspiración para millones de estadounidenses. La entrañable serie ilustró con fuerza que los veinteañeros y treintañeros pueden pasárselo como nunca viviendo con antiguos compañeros de clase, y lo presentó como una alternativa convincente a buscarse un apartamento por su cuenta.
Aunque la serie terminó hace 15 años, podría decirse que su impacto se sigue sintiendo. Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, se estima que 4,7 millones de estadounidenses eran compañeros de piso o de habitación en 2017. Esta cifra no ha dejado de aumentar año tras año: en 2012, 4,3 millones se describían a sí mismos como compañeros de piso. En la actualidad, los jóvenes de 18 a 24 años tienen más probabilidades de vivir con su pareja que con su cónyuge, lo que demuestra claramente cómo han cambiado las actitudes de la sociedad a lo largo de las décadas.
Youtube cohousing
La esperanza de vida aumenta. Vivir 100 años no será tan excepcional dentro de unos años. La ciencia lo celebra como el gran logro de los avances médicos para nuestra evolución como sociedad.Ahora bien, ¿cómo vivir estos nuevos años? El número de personas que VIVEN solas en Europa va en aumento. La convivencia intergeneracional en familias o residencias clásicas es un recurso, pero no son una tendencia. Valores como la independencia o la libertad son más fuertes que el “valor compañía”. Está creciendo un nuevo sistema de vivienda colaborativa para envejecer con amigos o personas de edades e intereses similares llamado “Co-housing”.Este movimiento se originó en los países nórdicos en los años sesenta, se desarrolló en Estados Unidos a lo largo de los ochenta, y actualmente está ganando terreno en todo el mundo.
1 Apuesta por el equilibrio entre el mantenimiento de la individualidad y los beneficios de la convivencia. Las comunidades de co-vivienda disponen de viviendas para vivir solo o en pareja, pero también de un gran espacio común diseñado para compartir actividades en grupo (talleres, fiestas, conciertos) jardines y, por ejemplo, un huerto comunitario.

